http://www.informador.com.mx/internacional/2011/342588/6/debe-haber-una-salida-politica-negociada-moncayo.htm
La sentencia condenatoria
Noviembre 29 de 2011
Catorce años, es demasiado tiempo, ¿cuántos años les espera a los que quedan? Colombianos sentenciados a muerte, fueron sentenciados a pagar tan duro precio, catorce años privados de su libertad, catorce años encadenados, cuál fue su delito, catorce años a la espera para que los verdugos de las dos partes dieran la orden de su ejecución. Catorce años y se esfuman cuatro vidas más.
Aquí en este país de prepotentes se condena a personas, quienes no han cometido ningún delito, obligados a pagar años privados de su libertad, como prisioneros de guerra, presos políticos, secuestrados. Como contraste nada raro, condecoran a aquellos que si los cometen, a los que masacran personas inocentes, a los que arrebatan las tierras, a los que crean estos grupos y ordenan ejecuciones masivas, a los que regalan nuestras tierras, a los que se reparten las riquezas…
Nunca será tarde para lamentaciones, nunca será tarde para exigir explicaciones, nunca será tarde para establecer un Juicio de Responsabilidades, alguien tiene que escuchar, alguien que no sea indiferente al dolor, alguien nos escuchará.
Son años de suplicas en todos los sentidos, así esperaron cada uno de ellos, llenos de ilusiones viendo pasar los días, los meses, los años, volver vivos y poder abrazar a su familia, aunque consideraron la idea de escapar no quisieron hacerlo, ¿qué marcó su destino?, ¿quién los arrancó de nuestras vidas?, ¿qué nos queda por hacer?, ¿Cuántos sobrevivientes lograrán salir vivos?,
Solo se sabe que juegan a la ruleta criolla con sus vidas, por qué abusan. Buscan todas las mejores disculpas urdidas para acallar sus conciencias, si es que las tienen, ¿Cuál sentido pésame? A sus familias. “Lo sentimos muchísimo”, ¿será que sienten algo?, ¿será que esta guerra tiene sentido?, ¿será que con la muerte de los integrantes un bando o del otro terminaremos algún día con la guerra?
Por qué es tan difícil sentarse a dialogar, por qué no aceptar un pacto, una salida civilizada, por qué se niegan a aceptar el acompañamiento internacional, ¿cuánto vale la vida de estos hombres?
Cuantos años vamos a seguir siendo utilizados, cuantos años más seguiremos siendo el botín de guerra, cuantos años seguiremos llorando a nuestros muertos, cuantos años seguiremos escuchando los cañones, cuantos años tendremos que dejar nuestras tierras.
Las promesas se borran con los años, tengo miedo del silencio de los buenos,
Seguimos engañados, marchas van marchas vienen, tantos años escuchado las mismas expresiones que ya estamos acostumbrados, anestesiados:
Ø Devuélvanlos sin ninguna contraprestación, libérenlos ya, gesto de voluntad para esta fecha.
Ø Acuerdo Humanitario, salida política negociada, no al rescate militar, intercambio humanitario, los esperamos vivos así como se los llevaron.
Ø Es nuestra obligación traerlos de ser posible vivos o muertos, solución rescate militar, bloqueo alimenticio, bombardeos a los campamentos.
Ø Precio por la cabeza de los cabecillas.
Ø Parte de victoria.
La sentencia se ejecuta y se sigue ordenando nuevas ejecuciones cuándo terminará.
Lo señalo una y mil veces debemos parar la guerra, debe haber una salida negociada al conflicto, es fundamental que a través una salida pacífica, se firmen unas capitulaciones, que nos conduzcan por los senderos de la convivencia, de la armonía, que borremos el horror de la guerra. Despertar en la plena primavera de la felicidad de un nuevo amanecer, en una Colombia nueva, llena de progreso de armonía.
Seguiré caminando, seguiré acompañando al pueblo colombiano, seguiré buscando escenarios, en donde se plantee alternativas de solución, debe primar la razón ante la fuerza bruta.
El odio envenena y envilece el alma, tras del odio viene la venganza y el alma seguirá encadenada, esto no conduce a nada.
Es posible concebir la paz si persistimos en ella.
Honores a:
JOSE LIVIO MARTINEZ ESTRADA
EDGAR YESID DUARTE VALERO
ELKIN HERNANDEZ RIVAS
ALVARO MORENO
Su recuerdo perdurará en nuestra memoria,
su sacrificio será para bien.
Paz en su tumba.
“La paz es más rentable que la guerra” PAMO/100
Un abrazo solidario de
Gustavo G. Moncayo Rincón
“Caminante por la Paz”
-Fuente: El Informador de Mexico